Muerte bajo la lluvia.

llueveLágrimas de dolor  cayeron de los ojos de Marcelo, mientras luchaba por abandonar para siempre a la querida que por muchos años le había acompañado y la lluvia chorreaba por su entumecido cuerpo.

Extraviado la retuvo con fuerza, la acarició por última vez y luego con furia la lanzó a la acequia que escurría por un costado del callejón, gritándole ¡no quiero volver a verte nunca más!

La pequeña bolsa de papel se deshizo al tocar el agua y la droga que contenía se diluyó ligera en el torrente.

Liberado de aquél tormento, Marcelo regresó a casa.